Muchas pólizas quedan cortas sin que el asegurado lo note. Te contamos cómo detectar una suma asegurada desactualizada y por qué el rol de productor es clave.
SUMA ASEGURADA DESACTUALIZADA
Muchas pólizas quedan cortas sin que el asegurado lo note. Te contamos cómo detectar una suma asegurada desactualizada y por qué el rol de productor es clave.
SEGURO DE PORTÁTILES
Por qué las teclas F y J tienen una rayita (y por qué conviene asegurar la PC o notebook que las tiene).
Hay un detalle que está al alcance de tus dedos hace años y que la mayoría nunca registró: en cualquier teclado, las teclas F y J tienen una pequeña raya en relieve. No es un defecto, no es un adorno. Es una guía táctil pensada para que puedas escribir sin mirar el teclado, y tiene una historia que arranca con las máquinas de escribir. Lo curioso es que ese mismo dato termina llevando a una pregunta que muchos no se hacen hasta que es tarde: si pasás tantas horas frente a tu PC o notebook como para que un detalle así te importe, ¿la tenés asegurada?
Vamos por partes.
Para qué sirven las rayitas en las teclas F y J.
Las dos rayas en relieve sobre F y J cumplen una función simple y muy efectiva: te indican, sin que tengas que mirar, dónde tenés que apoyar los dedos índice para que el resto de la mano caiga en la posición correcta. Esa posición se llama «Home Row» o fila de inicio, y es la base de la mecanografía moderna: el índice izquierdo en F, el índice derecho en J, y el resto de los dedos distribuidos en A-S-D y K-L-Ñ. Desde ahí, cada dedo tiene asignadas teclas específicas y se vuelve a la posición base sin levantar la vista de la pantalla.
De dónde viene ese diseño.
El detalle no es nuevo. Las guías táctiles existían en las máquinas de escribir mecánicas para que los mecanógrafos ganaran velocidad sin mirar las teclas. En 1982, June E. Botich patentó formalmente el diseño que después se volvió estándar universal en teclados de computadora y notebooks. Más de cuatro décadas más tarde, la rayita sigue ahí, en la notebook que estás usando para leer esto y en el teclado de tu PC de escritorio.
Hasta acá la curiosidad. Pero hay un dato que vale más que la trivia.
Si pasás muchas horas frente a la PC, también te conviene saber esto.
La notebook que usás para trabajar es, en términos de seguro, parte del contenido de tu casa. Y ahí aparece una pregunta que recibimos seguido: «¿Si me roban la notebook, me la cubre el seguro de hogar?» La respuesta es: depende. Y depende de cosas concretas que se definen al armar la póliza, no después.
¿El seguro de hogar cubre la PC o la notebook?
Sí, en general sí. La mayoría de las pólizas de seguro de hogar y de departamento incluyen una cobertura para «contenido», que abarca electrodomésticos, muebles y aparatos electrónicos. Pero hay tres puntos donde la mayoría de la gente se sorprende cuando le toca usarlo:
El monto de contenido tiene que estar bien declarado. Si vos asegurás un departamento «promedio» pero adentro tenés una notebook gamer, una PC con dos monitores, una tablet y un par de consolas, el monto base de la póliza puede quedar corto. En el momento del siniestro, el seguro paga hasta lo declarado, no lo que vos creés que vale tu contenido.
Hay un límite para electrónica de alto valor. Muchas pólizas tienen un tope por «objeto individual de alto valor». Si tu notebook nueva cuesta más que ese tope, te conviene declararla aparte para que quede cubierta por su valor real.
Cubre el riesgo, no el descuido. Un seguro de hogar cubre incendio, robo, daños por agua, descarga eléctrica, granizo. Si se te cayó el café encima del teclado, eso no lo arregla el seguro.
Lo que pasa más seguido de lo que pensás.
- Una tormenta con viento entra agua por una ventana mal cerrada y moja el escritorio donde estaba la notebook. Cobertura de daños por agua.
- Una sobretensión por un corte de luz quema la fuente de la PC y el monitor. Cobertura de daño eléctrico (en pólizas que la incluyen — vale chequearla).
- Un robo en ausencia. Cobertura de robo, si está dentro del monto declarado de contenido.
- Un incendio originado por una zapatilla sobrecargada que afecta el rincón de trabajo. Cobertura de incendio.
En los cuatro casos, lo que define cuánto te paga el seguro no es la suerte: es cómo está armada la póliza desde el día uno.
Cómo asegurar una notebook o PC dentro del seguro de hogar.
Tres cosas concretas que conviene revisar con tu productor:
- Sumá tu equipamiento al contenido declarado. Anotá lo que tenés en casa: PCs, notebooks, tablets, consolas, monitores, impresoras, parlantes, smart TVs. Sumalo a precio de reposición (lo que saldría comprar uno nuevo equivalente, no lo que pagaste). Eso te da el monto que necesitás tener cubierto.
- Pedí que se declare por separado lo que supera el tope individual. Si tenés una notebook de gama alta, una cámara, una bicicleta eléctrica o equipamiento profesional, no asumas que está cubierto por defecto.
- Revisá si tu póliza incluye cobertura de daño eléctrico y robo en ausencia. Son dos coberturas que cambian totalmente lo que un seguro de hogar te puede resolver. No siempre vienen incluidas; muchas veces se suman por unos pesos más al mes.
Y si te llevás la notebook a todos lados.
Acá entra una distinción importante: el seguro de hogar cubre los objetos dentro de tu casa. Si te llevás la notebook al café, al coworking o de viaje, lo que necesitás es un seguro de bolso o de equipos portátiles, que es una póliza específica para electrónica fuera del domicilio. Suelen ser pólizas chicas, anuales, que cubren robo y daño accidental. Si trabajás híbrido o sos freelance que cambia de lugar, no lo dudes.
Una recomendación de productor.
En Campal asesoramos a familias y comercios de Hurlingham y de toda la Zona Oeste hace más de 30 años, y un patrón que vemos siempre es el mismo: la gente arma su seguro de hogar cuando se muda, declara un monto razonable para ese momento, y nunca más lo revisa. Cinco años después, tiene en casa el doble de tecnología que cuando contrató la póliza, pero el monto cubierto sigue siendo el mismo.
La recomendación, después de leer esta nota, abrí tu póliza y fijate qué monto de contenido tenés declarado. Si el número te suena bajo, escribinos.
Antes de cerrar la notebook.
Si querés revisar tu cobertura actual, sumar electrónica a tu seguro de hogar o armar uno desde cero, escribinos por WhatsApp. Te decimos si lo que tenés alcanza o no, sin compromiso.
Productores con historia. Asesores de confianza.
SEGURO DE VIAJE
Asistencia al viajero vs. Seguro de viaje: en qué se diferencian y por qué conviene ampliar la asistencia con un seguro.
¿En qué consiste la asistencia al viajero que viene con tu tarjeta?
La mayoría de las tarjetas de crédito Gold, Platinum, Black o Signature ofrecen un servicio de asistencia al viajero como beneficio. Es un servicio gratuito que se activa generalmente cuando comprás los pasajes con esa tarjeta, y que te da acceso a una central telefónica que coordina atención médica, derivaciones y algunos otros servicios mientras estés afuera.
Es útil. Sirve. Y para muchos viajes alcanza. Pero tiene tres características que conviene tener claras antes de subirte al avión: topes de cobertura más bajos, exclusiones que no siempre figuran en el resumen del beneficio, y trámites que se hacen siempre desde el destino, lo cual en una urgencia puede resultar un problema.
¿Qué es un seguro de viaje contratado?
Un seguro de viaje es una póliza que contratás para un viaje puntual, con una compañía especializada y con coberturas que vos elegís según el destino, la duración y lo que vayas a hacer. Pagás una prima por los días del viaje y a cambio tenés un contrato con coberturas claras, topes más altos y, en general, atención más ágil.
No es excluyente con la asistencia de la tarjeta — de hecho, podés tener las dos en paralelo — pero cubre situaciones que la asistencia básica no contempla.
Las diferencias clave entre un seguro de viaje y la asistencia de la tarjeta:
Acá está la diferencia más importante. La asistencia médica de las tarjetas suele tener topes que van entre los USD 30.000 y los USD 150.000 según el nivel de tarjeta. Suena mucho, pero en países como Estados Unidos, Canadá, Japón o Suiza, una internación con cirugía puede superar fácilmente los USD 100.000. Una apendicitis en Miami puede costarte USD 40.000. Un seguro de viaje contratado puede llegar a USD 500.000 o más, y en destinos caros eso deja de ser un detalle.
Las asistencias de tarjeta excluyen muchas cosas que el viajero promedio no se imagina. Enfermedades preexistentes, embarazo, deportes considerados «de riesgo» como esquí, snowboard, buceo o trekking de altura, y atención odontológica más allá de una urgencia mínima son las exclusiones más frecuentes. Un seguro contratado te permite incluir todas estas situaciones según el plan que elijas.
La asistencia de tarjeta cubre equipaje extraviado por la aerolínea con topes muy bajos — a veces USD 500 o USD 1.000 — y solo si la aerolínea declara la pérdida como definitiva. Un seguro de viaje cubre extravío, demora y robo, con topes más altos y trámites más simples desde el lugar.
Esta es la cobertura que más gente pasa por alto. Si te enfermás antes del viaje, te cancelan un vuelo o se cae la reserva del hotel, ¿quién te devuelve la plata? La asistencia de tarjeta, en general, no. Algunas tarjetas premium ofrecen cobertura de cancelación pero con condiciones muy específicas. Un seguro de viaje con cobertura de cancelación te reintegra los gastos no recuperables si tenés que suspender por causas justificadas.
¿Cuándo te alcanza con la asistencia de la tarjeta?
Si el viaje es corto (menos de una semana), a un país con costos de salud razonables, no vas a hacer deportes de riesgo, no tenés condiciones médicas previas y los pasajes y alojamiento son cancelables o de bajo costo, la asistencia de la tarjeta suele alcanzar.
Tené en cuenta también que algunos destinos exigen una cobertura mínima por ley. El Espacio Schengen, por ejemplo, pide USD 30.000 de cobertura médica como requisito de ingreso. Que tu asistencia de tarjeta cumpla ese mínimo no significa que sea suficiente para tu viaje: significa que te dejan entrar.
Cuándo conviene contratar un seguro de viaje
Cuando viajás a Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, Japón o Australia. Cuando el viaje dura más de diez días. Cuando vas con chicos chicos o con adultos mayores. Cuando tenés alguna condición médica previa, incluso bien controlada. Cuando vas a hacer deporte, trekking, esquí o cualquier actividad que se pueda considerar de riesgo. Cuando reservaste hoteles o tours no reembolsables. Cuando viajás embarazada. O simplemente cuando querés viajar tranquila sabiendo que si pasa algo, no vas a tener que pelear con una central telefónica para que te autoricen una resonancia.
Antes de tu próximo viaje
Si estás planificando un viaje y querés saber qué cobertura te conviene según el destino, los días, lo que vayas a hacer y con quién viajás, escribinos por WhatsApp. Comparamos lo que ya tenés con lo que necesitás y te asesoramos.
Productores con historia. Asesores de confianza.
SE VIENE EL INVIERNO
Cómo preparar tu casa para el invierno: revisión y prevención de siniestros en el hogar.
En otoño la casa empieza a trabajar distinto. Se prenden estufas que estuvieron seis meses apagadas, se usan calefones que nadie chequeó desde el invierno pasado, y en los días de lluvia aparece esa humedad que veníamos postergando. Los partes de siniestros lo confirman todos los años: entre mayo y agosto se concentra una parte importante de los reclamos en seguros de hogar, sobre todo por incendios eléctricos, daños por agua y problemas de mantenimiento que se podían prevenir.
La buena noticia es que la mayoría se evita con una revisión sencilla antes de que arranque el frío. Te dejamos un checklist práctico para hacerlo cuanto antes.
Por qué el invierno concentra la mayor cantidad de siniestros en el hogar
Tres factores se cruzan al mismo tiempo. El primero es el aumento del consumo eléctrico: estufas, termotanques, secarropas y luces prendidas más horas ponen a prueba instalaciones que el resto del año pasan desapercibidas. El segundo es el uso de equipos a gas que estuvieron parados durante meses, con filtros, conductos y termocuplas sin chequear. Y el tercero son las lluvias y la humedad, que encuentran cualquier filtración que vinieras dejando para más adelante.
Checklist de revisión antes de que llegue el invierno:
Fijate si los enchufes que vas a usar para estufas eléctricas o caloventores no se recalientan ni tienen manchas amarillentas alrededor. Esa es la primera señal de que la instalación está al límite. Revisá que la térmica salte cuando corresponde y evitá tener zapatillas conectadas en cadena, sobre todo en las habitaciones donde vas a usar calefacción. Si la instalación es vieja y nunca pasó por un electricista matriculado, es un buen momento para que la mire alguien que sepa.
Antes de prender cualquier equipo a gas, hacelo revisar por un gasista matriculado. Pedí que chequee la combustión, los conductos de salida y el estado de la conexión. Si tenés tiraje balanceado, verificá que la rejilla exterior esté libre. Y si usás estufas de cuarzo o caloventores, no las dejes prendidas mientras dormís ni las apoyes cerca de cortinas, sillones o ropa.
Una mancha chica en otoño se transforma en un problema en agosto. Revisá baños, cocina y lavadero (lo visible y también lo que no se ve, como el interior de alacenas o vanitorys). Si tenés rejillas en el exterior, sacales las hojas y la tierra acumulada: la mayoría de las inundaciones arrancan por una rejilla tapada.
Subí (con cuidado) o pedí que alguien suba a chequear el estado de tu techo. Buscá zonas hundidas, fisuras o sectores donde la membrana se haya levantado. En las aberturas de ventanas, reemplazá los burletes que estén rotos: además de evitar que entre frío, frenan filtraciones cuando hay temporales.
Si tenés detectores de humo o monóxido, probalos y cambiales las pilas. Si tenés matafuegos, fijate la fecha de carga. Y si todavía no tenés ninguno, ahora es un buen momento de comprar.
Lo que un buen mantenimiento no puede prevenir: el rol del seguro de hogar
Un buen seguro de hogar cubre tres cosas que el mantenimiento no puede garantizar. Primero, los daños materiales que hacen que tu casa o tus cosas dejen de servir como antes: incendio, daños por agua, robo, granizo, viento. Segundo, la responsabilidad civil si algo de tu casa daña a un vecino o a otra persona. Y tercero, la asistencia cuando se rompe algo y necesitás, por ejemplo, a un plomero o un cerrajero.
Lo importante no es tener un seguro de hogar genérico. Es tener uno que coincida con tu situación actual y tus necesidades: con la cantidad de ambientes de tu hogar, el contenido que tenés adentro (electrodomésticos, electrónica, bicicletas), la zona y los riesgos puntuales. Una póliza muy barata muchas veces cubre menos de lo que necesitás, y una muy cara puede tener coberturas que no vas a usar nunca.
Si hace tiempo no revisás tu seguro de hogar — o nunca tuviste uno — escribinos por WhatsApp y vemos juntos qué cobertura te conviene según tu casa y tu zona.
Productores con historia. Asesores de confianza.
SEGURO DE HOGAR
Seguro de hogar a tu medida, configuralo de acuerdo a tus necesidades y no pagues de más.
A continuación, te presentamos distintas opciones de coberturas a tener en cuenta para el seguro de tu hogar. Congigurá tu seguro con las que sean de tu interés y no pagues demás.
Llamanos y te asesoramos sin cargo.
+549 11 3194-0460
+549 11 3194-0479
Causados por incendio, rayo y explosión, descargas eléctricas, granizo, huelga y tumulto popular, impacto de vehículos terrestres y/o aeronaves.
Por humo y adicionales de huracán, vendaval, ciclón y tornado.
Gastos extraordinarios y retiro de escombros sin costo (hasta el 5% de la suma de incendio del edificio).
Robo y/o hurto de bienes muebles, dentro de la vivienda asegurada, con posibilidad de incorporar alternativas de cobertura tales como:
– Objetos suntuarios en domicilio.
– Todo Riesgo Mundo Entero (electrodomésticos y notebooks), cubre el daño causado por
caída, impactos o robo en el territorio de la República Argentina y resto del mundo.
Pérdida o daño de todos los aparatos y/o equipos electrónicos, producidos por caídas, impactos u otros accidentes, quedando excluidos expresamente las reparaciones atribuibles a defectos o fallas de funcionamiento por uso, desgaste o necesarias para el mantenimiento, dentro del domicilio del asegurado.
Incluye alta y baja tensión. Incluye línea blanca completa con posibilidad de cubrir mundo entero.
Daños traumáticos sufridos por el asegurado, sus familiares y personal doméstico en el ejercicio de sus tareas, cuando tales daños produjeran la muerte o la incapacidad total o parcial de la persona.
Gastos de curación para la persona asegurada vinculados con un accidente ocurrido en el hogar.
Rotura y/o rajadura de vidrios y/o espejos colocados verticalmente y fijados al edificio.
Daños o lesiones generados a terceros por los hechos privados imputables al asegurado, sus familiares y personal doméstico conviviente no vinculados a su profesión.
Pérdida o deterioro de alimentos conservados en frío a consecuencia de la falta accidental de energía eléctrica.
Pérdida de coherencia estética de un bien, cuando resulte dañado por un siniestro cubierto por la póliza.
Pérdida o daños al mobiliario causados por la acción directa del agua.
ACCIDENTES PERSONALES
¿Sos trabajador independiente?, entérate como podes protegerte en caso de accidente y contrata con CAMPAL SEGUROS con la mejor alícuota.
CARACTERÍSTICAS DEL SEGURO
El seguro de Accidentes personales está dirigido a trabajadores y trabajadoras independientes que por su actividad o profesión, no estén comprendidas en el sistema de Riesgos del Trabajo y requieran un instrumento de protección por accidentes ocurridos en el ámbito laboral e in-itinere o aquellas que estando incluidas buscan mayor protección
¿QUÉ CUBRE?
Las coberturas son por Muerte, accidente, invalidez permanente total o parcial o por accidente durante la jornada laboral e in-itinere.
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